lunes, 23 de septiembre de 2013

Lo que hay en mis venas

By TheWickedNightmare

Veneno
veneno corre por mis venas
que van pudriendo todo aquello
que se formo
toda esa historia 
todo ese "amor"
infectado desde el comienzo

He tenido una venda en mis ojos
todo este tiempo
una venda rota de la cual
hoy me despojo

Mis pupilas solo miran
aquel ser lleno de cobardía
que dirá todo con tal
de que yo no me rinda
que no caiga ante las injurias
que se dice él
parece un engaño dices
¡Pero porque lo es!

¿No es muy extraño
que todo acaba siendo 
malinterpretado?

Sí, si lo es
¿Y sabes porque?
Porque son mentiras
ya lo ves..

Eso es lo que me dicen mis ojos
eso es lo que mi corazón encontró
eso es lo que veo dentro de aquel
que me tomó

Para no quedarse solo
utilizo esas malditas palabras
con las que logro 
confundirme y al mismo tiempo
encadenarme
para no abandonarle..

¿Pero adivina que?
Encontré la llave

Ange ou Demon ~El Guardián~ Quæ mergunt lacrymis

By TheWickedNightmare

Quæ mergunt lacrymis
Capitulo 1




Sácame de aquí por favor!-supliqué sin voltearlo a ver a lo que el responde:
Sujetate bien

Y así lo hago cierro los ojos con fuerza y lo abrazo como si mis manos fueran un candado,
el pone sus manos con mucho cuidado en mi cintura y aprieta un poco, siento como nos elevamos pero no me atrevo a mirar; finalmente me separa lentamente de él y yo lo vuelvo a agarrar con fuerza y sobretodo miedo. Pacientemente el vuelve a separarse de mi, levanta mi rostro con su mano 
-Mira al tu alrededor ya llegamos
-Vamos sentémonos ahí
Podría reconocer ese sitio aun en la oscuridad, es el Parque parisiano una imitacion claro, con su banca puesta horizontalmente en vez de recta, una de las dos bancas chuecas que nunca cambiaron; ya había venido aquí anteriormente... cuando más sola me sentía; con sus rosales por todas partes el aroma que esparcían me hacia sentir tan bien había todo tipo de ellas rojas,blancas,amarillas, solo que esta vez no estaba sola, por primera vez alguien me hacia compañía  la calma había vuelto a mi me senté tan confiada y el me imito, se sentó junto a mi mientras observe maravillada las luciérnagas que empezaban a salir el foco estaba descompuesto así que era casi como tocar el cielo; se veían preciosas danzando entre las rosas, perdiéndome en aquellas pequeñas imitaciones de las estrellas. No me di cuenta hasta que estaba en mi mano que el había arrancado una rosa roja, media abierta perfecta para mi, yo solo le sonreí y la olí.
-Me alegra que te hayas calmado-. Un ataque de tos me impido hablar de nuevo.
-¡Oh! es cierto, lo había olvidado tu pequeño chapuzón será mejor llevarte a casa no quiero que te enfermes
Casa...ese desolado lugar donde no habita ni un alma, parecía bastante alterado, no me agradaba en lo mas mínimo que un extraño con alas me llevara a casa,pero si esas cosas volvían yo.., casi sentía que volvía el estomago.
-¿Estas bien?
-Vamos es mejor marcharnos
Me tomo de la mano y me llevó a un fuente, bendita agua al fin pude aclarar un poco la garganta.
 -Bien-. accedí finalmente.
Me tomo nuevamente por la cintura pero estaba vez con mis piernas yo ya no podia más, nos elevamos pero un segundo despues asustada pregunté.
-¿Y si alguien nos mira?.Él esbozo una gran sonrisa
-Eso no es posible respondió.
-Nosotros somos invisibles antes los humanos que no creen, así que ni a ti ni a mi nos verán surcando por los cielos; solo aquellas con el corazón abierto y puro sabrán de nuestra existencia
Yo solo pude parpadear y me volteo a observar el Parque parisiano .
-¿Entonces por donde es?
-Regresa al puente, y de ahí darás una vuelta a la derecha, seguirás todo el camino y hasta el fondo notaras mi casa...
-Bien
Volvimos al puente y yo no quise ver el lugar donde esas cosas casi acaban con mi vida lo abraze nuevamente como una niñita sin más llegamos.
-¿Aquí es?
Asentí con la cabeza.
Por supuesto donde más... la única casa que ocupaba todas las cuadras la mini mansión Yerch hecha por el famoso arquitecto Alexander Yerch y habitada por su esposa experta en bienes raíces Airin Nomtrel, su hija  y su ama de llaves Nani como siempre la he llamado yo.
Abrí las rejas y toqué el timbre nadie acudía, lo volví a tocar y finalmente me volteé al rosal, no mires le dije a él quien solo se volteo y tomé la llave de la rosa falsa que estaba en el rosal abrí las puertas de par en par, pasa le dije, y el eco lleno el lugar. ¿Qué hora era sé que papá y mamá no llegarían hasta más tarde pero Nani? 
-¿Que día es hoy?
-Miércoles
Me sobresalto su respuesta al parecer había echo la pregunta en voz alta, pero al menos eso explicaría la ausencia de Nani fue a hacer sus compras del día.
Bien el espacio de la sala era ridículamente grande con dos salones a la derecha para bailes y cosas de oficina que manejan mis padres, otra para la hora familiar , el comedor de doble puerta que estaba a la izquierda y los cuartos más al final para los huéspedes.  Personas que se presentaban una vez al mes a emborracharse y hacer negocios mientras mordisqueaban la comida del chef; mientras caminábamos por la galería un silencio nos acompañaba, al fondo de lado izquierdo subiendo estaba las alcobas de mis padres ,Nani y la mía  Dude un poco al decirle que subiera pero ya que, en una casa tan solitaria y después del incidente de esta tarde los pensamientos de enfermos mentales estaban totalmente fuera de lugar, después de subir la escalera en forma de caracol llegamos había tres puertas la tercera claro era la mía.
-Toma asiento por favor
¡Oh si! el cuarto era lo suficientemente grande para que estuvieran unas 50 personas pero ahí solo había dos y por primera vez no era Nani era el extraño y yo, una sala con todo y mesita, un librero un escritorio, un balcón..mi cama y dos ventanas que siempre estaban cerradas al menos en mi presencia donde ni un hermoso rayo de luz entraría por las mañanas al despertarme. Aunque sabia que Nani siempre las abría al limpiar las habitaciones, cuando yo ya estaba afuera o en la escuela
Me senté junto a él y espera esa vieja reacción de asombro y escepticismo a ver mi cuarto que solían tener las hijas de los socios de mi padre que me obligaban a invitar para cerrar más fácilmente un trato, claro que al termino de este ninguna volvía.
Pero no, el no hizo esa expresión solo miro mi cuarto por unos segundos y luego en tono de reprimenda dijo:
-¿No te piensas bañar?
¿Perdón?
-No te quiero ver enferma por mi causa,ya estamos aquí no hay pretexto
¿¡Qué?!. mi perplejidad fue grande. Bañarme...
Si bien era cierto pero.. 
-Ha! no me cambiaren enfrente de ti pervertido
-No hace faltan los halagos, solo toma un baño por favor enserio no quiero que te enfermes seria muy tonto que murieras por una enfermedad que por el ataque de esas cosas.
Y aparte no te vendría nada mal

Me miré en el espejo tenía razón mi cara llena de tierra,arena y sal claro, mi ropa semihumeda toda sucia, mi cabello apenas reconocible. Tomé un poco de ropa y me metí al baño al menos eso era lo más que podía agradecer un baño grande sin problemas para este tipo de invitados podía meter ropa ahí y salir cambiada sin ningún problema.
Abrí la puerta y en un tono semi amenazador le dije que no tocará nada el solo sonrio y se acomodo en el sillón  15 largos minutos de baño fue lo que tarde, al menos ya no había rastro de tierra o sal en mi cuerpo me puse mi loción favorita y mi pijama olvidaba que eso es lo que siempre había en el baño de ropa mi pijama pero al final de cuentas no parecía tan mala idea acostarse aunque no quisiera cerrar los ojos en un buen rato, termine de secar mi cabello y lo recogí en una trenza salí y ahí estaba el mirando mis fotos, de mi vida anterior la era feliz cuando mis padres no eran tan socorridos en el trabajo; paseábamos por todo el mundo cada mes era un sitio diferente pero volvíamos a nuestro hogar no que ahora me cambiaban de escuela cada mes y la casa siempre era diferente, mire el reloj apenas las 9.
-Deberás pensar que soy una ñoña por tener la pijama a las 9 rei ligeramente
-Por supuesto que no, aunque me gustaría que estuviera aun más arropada
-Enserio te preocupas por mi salud ¿Porque debería de importar tanto?
-Porque ese es mi trabajo mascullo él.
-Cuidarte y protegerte
-Protegerme de... esas...-. no quise terminar la oración.
-Así es, de esas cosas dijo él con un tono de voz diferente.




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