~Cuentos~


No sé porque sigo haciendo esto, todos los días viniendo a este lugar a sentarme en la jardinera donde no hay flores que mirar, leyendo un periódico que siempre habla de lo mismo, viendo pasar personas que me incomodan con su andar otras que me maravillan, pero siempre sin hablar. Solo observando robando un poco de lo que hay en sus vidas, imaginando lo que harían. Al pasar un buen rato me levanto y me voy a casa, pero todos los días al salir del trabajo termino en aquel lugar. No sé si sea porque este buscando algo, no se si sea porque estoy olvidando algo, solo que estar en ese lugar, me hace sentirme tan bien como mal.
Nada cambia al ir todos los días, tal vez la decoración si es un día festivo, pero nada más las personas son las mismas. Casi todas con la cabeza cabizbaja perdiéndose de momentos frente a sus narices por andar en sus móviles, escribiendo o hablando cosas que según creen importantes; más importante que un niño maravillado por un globo que ve volar, una niña imitando a la mariposa que acaba de pasar, aquella mujer que sonríe mientras lee su libro. Aquel joven desaliñado con los cabellos largos que lleva una rosa en la mano, o ese gato que encerrado en casa que juega con las cortinas de la ventana. Todos esos momentos que no volverán a pasar, y que ellos se perdieron porque parece que han perdido la capacidad de observar. Se limitan a lo que tienen enfrente, no hay lados no hay atrás solo enfrente. No hay paradas siempre andando. Ya no hay tintas en cartas, hay muy pocos hombres que invitan a tomar café a una dama, las tarjetas de felicitación se llenan cada vez más de polvo en las estanterías, los libros se vuelven cada vez más ligeros y más modernos, las fotografías ya no se toman con cámara los modelos tienen que parecer muñequitos de aparador y todo esto controlado por la maravillosa tecnología que parece encargarse de separarnos en vez de acercarnos hacernos menos sensibles, menos humanos.
Hoy como siempre me he ido al caer la noche. Ya mañana será otro día.
Al despertar desayuno como siempre, me arreglo para ir al trabajo, al salir voy  y como algo a ese restaurante que aun se mantiene al pasar los años, tomo el periódico del estante más cercano y lo pago, camino un rato con el periódico en mano, no se si tirarlo o hacerlo trizas no tiene nada que me llame la atención, ya lo he leído todo, tal vez lo haga un avión y lo heche a volar como cuando era niño o tal vez no. Sé que ya no soy un jovencito pero tampoco soy demasiado anciano como para perder la imaginación. La tarde cae silenciosa solo los pasos de la gente rompen aquel silencio. pero solo pasos porque no hablan, solo pasos porque parece que siempre esta apurada; esta vez he decidido quedarme hasta tarde, mañana es día de descanso. La noche va prendiendo las luces de los negocios y un ruido en la calle hace que todos se pausen, voltean algunos molestos otros asombrados otros ni se inmutan. Es un ruido no molesto realmente, se escucha música y risas y algunos cohetes, los coches comienzan a pararse y la gente a bajarse, voltean a todas partes buscando ese ruido. Finalmente aparecen danzantes en el camino con trajes de colores y sonrisas van regalando dulces a los niños y entregan papeles a los adultos mientras bailan corriendo saltando; hacen todo un espectáculo con acrobacias y malabares, con escupe fuegos y traga espadas es el circo, que nos invita a salir de nuestra absurda rutina, dándonos un instante de luz y dicha. Dándonos un respiro, llevándonos a ese maravilloso mundo de fantasía donde la edad no importa solo saber que tan grande puede ser tu sonrisa.
Las personas sonríen dejan de ver para abajo, guardan sus móviles, levantan a sus hijos y les dan vueltas en el cielo, los jóvenes salen corriendo para comprar bengalas y hacer figuras en el viento, los ancianos sonríen al ver al payaso que les ha regalado un globo y yo me siento tan contento, el silencio que nos rodeaba ahora y me hacía sentir tan vacío se ha roto, se ha llenado de risas, de palabras, de murmuros de suspiros, de gritos de sopresa.

Yo no se que hacia en ese lugar, me sentía perdido en un principio no sabía porque siempre volvía, no había perdido nada o eso creía, pero hoy se que encontrado algo, algo llamado felicidad. Me he despertado de este aletargado sueño llamado rutina, al fin siento mi respirar, mis ganas de saltar, de reír de ser feliz.





 ~ Un Güiño a Poe~



Y ahí estaba yo
era ya tarde 

pasaban de las 3 de la mañana
y yo no podía dormir 

Ya llevaba más de una semana así
con ese extraño presentimiento
Esa mala sensacion
esa extraña reacción
Hacía más de dos meses
que había llegado con mis tíos
y conocido a mi primo y prima
El era como todo adolescente
le gustaba irse con sus amigos
y andar en su adorado caballo
Syn se llamaba el animal,
hermoso y fascinante
de un color negro delirante
"Es como si volaras" decía el
cada vez que terminada de cabalgar.
Por el contrario su hermana pequeña
dulce y cariñosa adoraba estar con sus muñecas
y jugar al aire libre imaginando lugares
y personas fantásticas
a veces jugaba con ella y fingía hablar con alguno de sus
peculiares personajes 
El señor Jamson 
era el que siempre estaba con nosotros
 a la hora de tomar el te
Era un gran oso color miel
con un gran conocimiento
Ella siempre estaba con el
incluso cuando estaba sucio
ella esperaba pacientemente
hasta que estuviera bien limpio y seco
para jugar con el
ella tenia 8 años y el señor Jamson 46.
Su imaginacion era grande.
Pero poco después de los dos meses
yo empeze a tener una pesadilla recurrente
soñaba como por las noches sentía algo moverse
cerca de mi y como poco a poco el aire
se iba llendo de mis pulmones
si nada que hacer ni como moverme
despertaba con esa terrible sensacion
de estarme asfixiando
y sentía el sudor caer de mi frente
Un buen día mientras tomaba el té
vi como la pequeña estaba con el señor Jamson
y le murmuraba algo, parecía molesta
cuando nuestras miradas se cruzaron
ya no parecía ser aquella dulce criatura
con la que solía tomar el té
parecía otra persona diferente
donde la mirada dulce se fue
y ahora era una mirada fulminante
Yo simplemente seguí tomando mi té
y decidí no dormir esa noche
y comprobar que solo era una pesadilla y nada mas
Pero de nuevo me  dormi
y de nuevo lo soñé solo que esta vez

recuerdo haberme movido
y tirado algo que sonó fuerte en el suelo

al abrir los ojos rápidamente
vi como fugazmente
una pequeña sombra se movía
Asustado prendí la luz pero en esa sala
no había nada ni nadie
Aturdido pensé que todo era producto del sueño
pero el objeto que había tirado amaneció en el suelo
era la taza de té que estaba tomando.
Una pequeña sombra era lo que había visto
una pequeña sombra
una mirada lasciva también había visto
de una pequeña niña
Una mirada que hoy también se repetía
junto al oso con el sombrero
Ya eran dos semanas que seguía así
me aseguraba de tener algo que tirar
en caso de haberme quedado dormido
y el final era lo mismo una pequeña sombra
Al siguiente día, mis tíos anunciaron
una salida de negocios que tenían que hacer
que les tomaría todo el día y parte del siguiente
Los despedimos los tres
pero al minuto de haberse ido James
el hermano mayor se fue sin antes mencionarme
que llegaría muy tarde o incluso al amanecer
Solo quedabamos ella y yo...
y unas cuantas horas para el anochecer
La falta de sueño era muy evidente
mi cuerpo fatigado no podía mas
necesitaba fuerzas y una buena noche
para descansar, desesperado
tome la llave del cuarto donde yo dormía
y me encerré en el
Y por primera vez sentía como me relajaba
y descansaba pero después de no sé. si horas o minutos
volví a sentir como mi vida se escapa
el aire se me iba rápidamente
abrí los ojos y ahí! ahí estaba ella!
Con su dulce sonrisa y su mirada perversa sobre mi
con una gran almohada intentando arrebatarme mi vida!
un destello atrajo velozmente mi mirada era el oso que ahí
estaba en una silla observando
como si fuese una gran espectáculo
Intente zafarme de ella pero me había amarrado
las muñecas y mis pies pesaban tanto ...
finalmente se dio cuenta que yo estaba totalmente despierto
prendió la luz y se fue..
Yo sin fuerzas ni aliento
intentaba calmarme
y pensar en que hacer


Gritar seria idiota
moverme parecía que también
ella no volvía y la tortura de la espera me mataba lentamente
finalmente me calme e intente pensar que me detenía los pies
y en eso una oscuridad volvio y una risa se escucho.

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